Salimos de Sydney, con la esperanza de dejar atrás la lluvia, en dirección norte hacia la Gold Coast, en el estado de Queensland.
El estado de Queensland situado al noreste del país tiene un clima mas tropical y eso hace que durante todo el año se disfruten temperaturas agradables.
La Gold Coast es una franja de costa de 70 km de playas alrededor de las cuales se ha desarrollado una importante zona turistica, algunas zonas son como una pequeña Costa del Sol, por los enormes rascacielos a pie de playa.
Las playas son muy largas, bastante anchas y de arena muy fina. El agua esta un poco fría para los que somos de Mediterraneo, y las olas, sabiendo que el tramo donde estuvimos se llama Surfer's Paradise, os podéis hacer una idea.
A pesar de ser invierno y estar el agua bastante fria habia algunos valientes que se bañaban, otros tantos haciendo surf con traje de neopreno y muchos atarzanados que se pasean arriba y abajo sin camiseta para amortizar las cuotas del gimnasio de todo el año.
Durante la mañana salía el sol y calentaba hasta unos veintidós o veintitrés graditos muy agradables. Ahí podías aprovechar para dar paseos por la playa o comer en la terraza del hostal. Lo malo es que a partir de las cuatro bajaba el sol y tomaba su lugar un frío húmedo que se metía en los huesos. Con forro polar teníamos que salir a cenar, si bien era un contraste xq había algunos lugareños y veraneantes que se paseaban en manga corta (bueno invierniantes, que allí es invierno).
Una de las mayores atracciones de la Gold Coast es salir con un barco a ver ballenas. Durante el invierno austral miles de ballenas suben desde la Antártida a Australia en busca de aguas mas calidas y en su ruta pasan por la Gold Coast.
Ballenas azules, orcas, ballenas humpback, y otras se dejan ver fácilmente a pocas millas de la playa. Si tienes mucha suerte puedes ver a la gran estrella, la gran atraccion que se llama Migaloo, y es una gran ballena blanca, como Moby Dick que cada año repite en la zona y es recibida con gran expectación.
Así que nos rascamos el bolsillo, porque como todo en Australia es caro, y salimos una mañana a buscar ballenas. Después de mas de una hora comenzamos a oír por los altavoces conectados a los micrófonos submarinos losvinconfundibles e hipnóticos cantos de las ballenas. Al poco pudimos ver a dos ballenas adultas nadando de manera sincronizada y expulsando lis tipicos chorros de agua cuando respiran, que por cierto aprendimos que tienen dos agujeros . Las seguimos a la distancia estipulada de unos 100 metros y Fue muy emocionante, la pena es que no nos obsequiaron con ningun salto ni pirueta, solo algun que otro coletazo. Cuando ya nos tocaba volver avistamos a un ejemplar joven que mas inquieto daba algun que otro salto en el agua. La pena es que el barco ya habia cogido velocidad para ir a puerto y rapidamente nos alejamos de ella.
Nos dio un poco de rabia porque vimos ballenas pero nos supo a poco. Y nos quedamos sin el trofeo-foto de la gran ballena saltando del agua y girando sobre si misma para volver a caer (la que pongo es de Internet).
Como sabéis las ballenas están protegidas por ser una especie muy amenazada pero algunos países como Japón permiten la caza de una cuota de ellas al año. Al margen de la legislacion internacional, hay un par de barcos australianos de gente civil que vigila a los balleneros japoneses para que no excedan esas cuotas o verificar que no se incluyan determinadas especies.
Pues bien, los catamaranes acostumbraban a revolotear alrededor de los ballenetos con lo tipico, pancartas en contra de la caza y algún que otro piropo a través de megafonos, al cabo de un tiempo comenzaron a disparase cañones de agua entre si (siempre con el "disparo el primero") y ahora están acabando con disparos de verdad y embestidas de los enormes balleneros japoneses contra los pequeños aunque ultramodernos catamaranes australianos (destrozandolos) y generando cierta tensión entre ambos países pero sin llegar a hablar abiertamente del tema a nivel de gobiernos. Veremos como acaba la cosa pero seguro que mal.
En ocasiones como es lógico las ballenas mueren de muerte natural y llegan a las orillas o acaban varadas al desorientarse dicen algunos que por colpa de los sonar. Recientemente apareció una varada en la playa y la gente aborigen de la zona, llamados los hombres de agua salada, pidieron sl gobierno ayuda para poder dar un entierro correcto a la ballena. Decían que era su obligación como gente que vive del mar para apaciguar el espíritu y mantener la armonía con el océano.
Y así se hizo. Los ancianos de la tribu elijieron el lugar y los ritos adecuados y la ballena fue llevada a su descanso eterno. (Podeis leer su el mito de la creacion del mundo en la foto de abajo)
En otro caso una cria de ballena confundio a su madre con un yate y trato en vano de mamar de el, hasta que murio de inanicion. Trataron de que la ballena volviera con su madre utilizando a un aborigen "Susurrador de ballenas" aunque sin exito.
De Gold Coast teniamos planeado seguir subiendo la costa hasta Cairns, donde la gran barrera de Coral pasando por paradisiacas islas como Fraser Island y las Whitsundays, pero cuando tratamos de planificar ese tramo del viaje tanto los desplazamientos, las excursiones a las islas, o las salidas a la barrera de coral eran muy caras. Muy caras es mas caras que España y 8 veces mas caras que en Asia.
Asi que con todo el dolor de nuestro corazon hemos pensado que para de verdad aprovechar Australia hay que venir con mucho dinero y hay que venir en verano, asi que tras mucho pensar hemos cogido un avion de vuelta a Asia.
Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas
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lunes, 9 de agosto de 2010
sábado, 7 de agosto de 2010
Sydney
La noche en el autobús de Melbourne a Sydney fue bastante tranquila. El conductor, y como luego descubrimos todos en Australia, no paraba de hablar por el micrófono contando detalles del autobús, del viaje o de el mismo.
Llegamos a la estancion central de Sydney a las 7 de la mañana, y cerca de allí estaba nuestro hostal. Esta vez habíamos elejido uno menos fiestero que el anterior, en una casa antigua de estilo victoriano. Ademas era mas barato.
Para nuestra sorpresa al llegar al hostal el dueño hablaba un perfecto español con acento andaluz. La cosa se aclaro cuando nos dijo que se apellidaba Jimenez y por si hubiera dudas de segundo apellido Toro. Sus padres emigraron desde Malaga cuando el tenía 6 años y, aunque el se ha criado y se siente como Australiano, la raíz esta ahí.
Como pudimos investigar en el ordenador del museo de la inmigración, y luego nos confirmo el dueño del hostal, la comunidad española es pequeña en Australia. Llegaron unos pocos miles entre la posguerra y el exilio, y se marcharon otros cuantos en los años 70 cuando España despegaba economica y democráticamente.
Si bien en estos días se esta viviendo una pequeña ola de emigración por la situación economica actual de España. Esto nos lo pudo confirmar de primera mano Paco con el que coincidimos en la guest house. El había llegado hacia 3 semanas desde Badajoz para cumplir su sueño de estar unos años llevando trailer grandes por Australia. Como el, nos comento, habían venido otros españoles en los últimos meses.
Sydney, en el estado de Nueva Gales del Sur, es la ciudad mas conocida de Australia. Y es verdad que hace falta poco mas de una tarde para enamorarse de la ciudad de Sydney.
Orientada al mar, la ciudad desemboca en la impresionante bahía con el puente y la opera como grandes estrellas, pero con muchísimas otras estrellas secundarias . Igual que en Melbourne pasado y presente comparten espacio con perfecta armonía.
En los muelles, antaño sucios lugares de carga y descarga donde la gente se mataba a trabajar descargando sacos y malvivia hacinada en la zona, relucen ahora impolutos los yates y los cafes y restaurantes de diseño para las oficinas de las multinacionales cercanas.
Los enormes parques y especialmente los reales jardines botánicos, justo en el medio de la ciudad, te dan una tregua del trafico y las horas de trabajo.
En medio de uno de estos jardines esta la catedral de Santa Maria, la iglesia mas bonita de la ciudad, y catolica.
La pena es que Sydney no nos regalo ni un solo día de sol, llovió todos los días. Algunos un poco, otros torrencialmente y por eso no pudimos conocer las playas, sobre todo la famosa Bondi Beach o las Blue Montains.
Así que nos decidimos por actividades mas a cubierto como el enorme acuario de Sydney, especializado en tiburones.
Alli te cuentan que hasta los años 70 los tiburones campaban a sus anchas por todos los mares sin que nadie les hiciera especial caso o incluso conociera la existencia. Entonces sucedio algo que provoco que de repente los tiburones fueran conocidos, pero a la vez temidos, odiados y cazados hasta casi la exticion. Lo que sucedio fue sencillamente una pelicula, "Tiburon", de Steven Spielberg.
Ademas de enormes tiburones y mantas rayas tambien encuentras tortugas, parientes del pulpo Paul, los alucinantes dragones de mar y un largo etcetera.
Pegado al acuario hay una exposición de vida salvaje australiana donde pudimos ver la abundante colección de insectos, arañas, reptiles y mamíferos de Australia. Ah! Y al ornitorrinco.
Australia tiene el inquietante privilegio de ser hogar de la mayor colección de animales venenosos de mundo. La araña de espalda roja, habitual en los jardines, la serpiente negra cuya modedura tiene veneno para matar a 100 personas, la serpiente taipan y una medusa llamada Avispa Marina que es el mas venenoso del mar. Hasta el simpatico ornitorrinco es uno de los unicos mamiferos venenosos.
Tambien estan las hormigas mas grandes del mundo, que muerden de verdad, arañas que tejen telas de color dorado, enormes bichos palo y bichos hoja, cocodrilos, ranas, etc.
Un poco mas relajante es la coleccion de mariposas australianas.
La verdad es que no debe ser muy tranquilizador vivir alli, acostumbrados a España en donde como mucho te pica un tábano, pero tambien es cierto que rara vez se producen muertes por estos animales.
Aparte de lo que puedas ver en los zoos la ciudad esta llena de pájaros, especialmente en los parques.Enormes cacatúas se te posan en el brazo si tienes comida, lo mismo loritos de colores. Murciélagos de medio metro duermen colgados de los arboles durante el día para luego patrullar la ciudad por la noche.
Los Ibis están por todas partes buscando gusanos con su largo pico. Aunque no le hacen ascos a nada como podéis ver.
Y otro largo etcétera de pajaros cuyos nombres desconocemos.
Y la verdad es que la lluvia nos dejo hacer poquito, asi que nos marchamos hacia el norte, hacia el estado de Queensland en busca de un poco de sol.
Llegamos a la estancion central de Sydney a las 7 de la mañana, y cerca de allí estaba nuestro hostal. Esta vez habíamos elejido uno menos fiestero que el anterior, en una casa antigua de estilo victoriano. Ademas era mas barato.
Para nuestra sorpresa al llegar al hostal el dueño hablaba un perfecto español con acento andaluz. La cosa se aclaro cuando nos dijo que se apellidaba Jimenez y por si hubiera dudas de segundo apellido Toro. Sus padres emigraron desde Malaga cuando el tenía 6 años y, aunque el se ha criado y se siente como Australiano, la raíz esta ahí.
Como pudimos investigar en el ordenador del museo de la inmigración, y luego nos confirmo el dueño del hostal, la comunidad española es pequeña en Australia. Llegaron unos pocos miles entre la posguerra y el exilio, y se marcharon otros cuantos en los años 70 cuando España despegaba economica y democráticamente.
Si bien en estos días se esta viviendo una pequeña ola de emigración por la situación economica actual de España. Esto nos lo pudo confirmar de primera mano Paco con el que coincidimos en la guest house. El había llegado hacia 3 semanas desde Badajoz para cumplir su sueño de estar unos años llevando trailer grandes por Australia. Como el, nos comento, habían venido otros españoles en los últimos meses.
Sydney, en el estado de Nueva Gales del Sur, es la ciudad mas conocida de Australia. Y es verdad que hace falta poco mas de una tarde para enamorarse de la ciudad de Sydney.
Orientada al mar, la ciudad desemboca en la impresionante bahía con el puente y la opera como grandes estrellas, pero con muchísimas otras estrellas secundarias . Igual que en Melbourne pasado y presente comparten espacio con perfecta armonía.
En los muelles, antaño sucios lugares de carga y descarga donde la gente se mataba a trabajar descargando sacos y malvivia hacinada en la zona, relucen ahora impolutos los yates y los cafes y restaurantes de diseño para las oficinas de las multinacionales cercanas.
Los enormes parques y especialmente los reales jardines botánicos, justo en el medio de la ciudad, te dan una tregua del trafico y las horas de trabajo.
En medio de uno de estos jardines esta la catedral de Santa Maria, la iglesia mas bonita de la ciudad, y catolica.
La pena es que Sydney no nos regalo ni un solo día de sol, llovió todos los días. Algunos un poco, otros torrencialmente y por eso no pudimos conocer las playas, sobre todo la famosa Bondi Beach o las Blue Montains.
Así que nos decidimos por actividades mas a cubierto como el enorme acuario de Sydney, especializado en tiburones.
Alli te cuentan que hasta los años 70 los tiburones campaban a sus anchas por todos los mares sin que nadie les hiciera especial caso o incluso conociera la existencia. Entonces sucedio algo que provoco que de repente los tiburones fueran conocidos, pero a la vez temidos, odiados y cazados hasta casi la exticion. Lo que sucedio fue sencillamente una pelicula, "Tiburon", de Steven Spielberg.
Ademas de enormes tiburones y mantas rayas tambien encuentras tortugas, parientes del pulpo Paul, los alucinantes dragones de mar y un largo etcetera.
Pegado al acuario hay una exposición de vida salvaje australiana donde pudimos ver la abundante colección de insectos, arañas, reptiles y mamíferos de Australia. Ah! Y al ornitorrinco.
Australia tiene el inquietante privilegio de ser hogar de la mayor colección de animales venenosos de mundo. La araña de espalda roja, habitual en los jardines, la serpiente negra cuya modedura tiene veneno para matar a 100 personas, la serpiente taipan y una medusa llamada Avispa Marina que es el mas venenoso del mar. Hasta el simpatico ornitorrinco es uno de los unicos mamiferos venenosos.
Tambien estan las hormigas mas grandes del mundo, que muerden de verdad, arañas que tejen telas de color dorado, enormes bichos palo y bichos hoja, cocodrilos, ranas, etc.
Un poco mas relajante es la coleccion de mariposas australianas.
La verdad es que no debe ser muy tranquilizador vivir alli, acostumbrados a España en donde como mucho te pica un tábano, pero tambien es cierto que rara vez se producen muertes por estos animales.
Aparte de lo que puedas ver en los zoos la ciudad esta llena de pájaros, especialmente en los parques.Enormes cacatúas se te posan en el brazo si tienes comida, lo mismo loritos de colores. Murciélagos de medio metro duermen colgados de los arboles durante el día para luego patrullar la ciudad por la noche.
Los Ibis están por todas partes buscando gusanos con su largo pico. Aunque no le hacen ascos a nada como podéis ver.
Y otro largo etcétera de pajaros cuyos nombres desconocemos.
Y la verdad es que la lluvia nos dejo hacer poquito, asi que nos marchamos hacia el norte, hacia el estado de Queensland en busca de un poco de sol.
martes, 3 de agosto de 2010
Australia. Melbourne
Eran casi las doce de la noche cuando aterrizamos en Melbourne, en el estado de Victoria. El vuelo habia sido de tan solo 7 horas, nada comparado con las 6 semanas de barco que tenian que soportar los primeros emigrantes que se establecieron aqui por cientos de miles durante el siglo XiX.
La verdad es que era muy emocionante estar por fin en Australia. Yo creo que para muchos es un sueño desde niños el poder ir al otro lado de la tierra, a las antipodas. Entonces pensabas que si ibas a Australia ya no podias ir mas lejos, bueno si, a Nueva Zelanda, pero eso lo sentias casi como ir al fin del mundo o a la luna. Si es que Nueva Zelanda existia realmente.
Al salir del aeropuerto lo primero que notamos fue el frio del invierno en el sur de Australia. El forro polar y la sudadera, tiempo dormidas en el fondo de la mochila, se unieron a gorro y guantes para tratar de reconfortarnos.
Ademas de un pequeñisimo jet-lag, casi mas sufriamos un civilization-lag. Estabamos de nuevo en el primer mundo y era una sensacion familiar pero extraña. De un primer vistazo los australianos parecian gente normal, por supuesto alguno llevaba sombrero tipo cocodrilo dundee, pero andaban como nosotros y no boca abajo o algo parecido.
Otro shock importante fue cuando comenzamos a ver los precios de las cosas. Sabiamos que Australia era mas cara, pero tanto?.
Los alojamientos mas baratos, preparados para gente joven y en dormitorios comunes , rondan los 40 euros por noche los dos. Eso ya es gran parte del presupuesto diario asi que ya contabamos con que en Australia no ibamos a tener mucha intimidad y no podiamos permitirnos habitaciones dobles. Pero cuando llegamos al hotel ya eran casi la 1 de la mañana y al entrar en el dormitorio intuimos en la oscuridad a 8 veintipocoañeros apiñados en 4 literas con cartones de pizza y montañas de ropa por el suelo. No atinabamos a ver nuestras dos literas, solo a un grupo de hooligans en pleno extasis roncador y una gran bandera de Gales que colgaba de una de las literas.
Por primera vez en el viaje me senti mayor. Aquello era demasiado para mi. Mire a Lucia y pude ver lo mismo en su cara. Asi que baje a recepcion y el tipo me dijo "Hay algun problema con la habitacion?" a lo que yo respondi "No, solo que hay 6 cabestros roncando y no soy capaz de ver mi cama entre las montañas de pizza. Podemos hacer un upgrade a dormitorio de 4?". Y asi hicimos.
Todos los alojamientos de este tipo en Australia tienen una gran cocina comun para que la gente pueda cocinarse su propia comida y ahorrar. Asi que cambiamos el habito de comer fuera y recordamos lo que era ir al supermercado a comprar pan, verduras, carne y luego cocimartelas tu. Eso ha hecho que en Australia sea el sitio donde hemos comido mas comida española, todos los dias desayunabamos pan con aceite y tomate.Tambien yo aproveche para recordar lo que era carne de verdad. En Australia hay una ternera buenisima y muy barata. Por supuesto tiene que llevar el sello de "Hecho en Australia". Canguro no probamos, y koala por supuesto tampoco, ni habia.
El hostal estaba en el bario de Santa Kilda. Una zona de playa muy popular en los años 30 que luego entro en decadencia para poco a poco irse repoblando con gente bohemia y ahora ser una zona "cool" de cafes y terrazas. Tiene un playa pequeña, un puerto y muelle con un pequeño kiosko muy emblematico en donde en cierta epoca se recibia a las grandes personalidades que atracaban en Melbourne.
Como deciamos en la epoca de la depresion, en los años 30, se convirtio en la zona de recreo popular y barata de los melbourneses, de esa epoca quedan algunos teatros y un parque de atracciones algo fantasmagorico, el Luna Park.
No hace falta mas de media hora de paseo por la playa y el barrio de Santa Kilda para darte cuenta que es un lugar precioso para vivir. Las casas, los jardines, el mar, una atmosfera tranquila, todo muy limpio y cuidado, es una maravilla.
Desde el barrio se puede ir al centro de Melbourne, a la city, en tranvia. La city, con epicentro en Federation Square, es una mezcla de arquitectura colonial victoriana con rascacielos modernos, grandes avenidas, parques y mucha vida de cafes y restaurantes. Algo mas bulliciosa que Santa Kilda, pero sin grandes atascos, es tambien una zona perfecta para vivir.
La ciudad se establecio en torno al rio Yarra por los primeros colonos, que no eran presos, y tuvo un gran boom a raiz del derscubrimiento de oro en los alrededores. Esto atrajo a riadas de inmigrantes desde la metropolis y a numerosa mano de obra barata desde China. Tanto fue que la inmigracion china fue prohibida y ciertos se crearon ciertos movimientos antichinos, aunque por supuesto la ciudad cuenta con un gran y animado Chinatowm.
Todo esto se puede ver en el museo de la inmigracion. Alli se cuenta la historia de los millones de emigrantes que llegaron a Australia desde todo el mundo a lo largo de los ultimos dos siglos. Se recrea un barco de la epoca para poder ver las duras condiciones del viaje de 6 semanas desde Europa, se conservan cartas y diarios de algunos pasajeros, y se puede ver la evolucion de las politicas inmmigratorias que sufrieron varias fases, algunas de apertura total, otras de "Solo Blancos" o "Solo Britanicos", hasta una actual apertura a cualquier nacion, pero con condiciones y mucho control.
Asi durante los dos primeros dias, desayunabamos pan con tomate hasta quedar exhastos, lo que nos permitia nos pateamos la city de arriba a abajo, algunas veces bajo la lluvia y siempre con frio hasta las 7 de la tarde. Entonces ibamos a Coles, el supermercado de la zona, y comprabamos nuestra cena que nos preparabamos en la cocina del hostal . Australia, y especialmente los estados de Victoria y South Austrlia, son famosos por su vino, asi que algunas noches nos comprabamos una botellita y la verdad es que son muy buenos.
El sabado por la mañana las cosas mejoraban porque habiamos quedado con Ross, un amigo Australiano con el que trabaje en Ericsson en Taiwan. Teniamos un guia local, y de los buenos. Nos reencontramos con Ross, despues de varios años, en el hostal. Y nos fuimos con el fuera de la ciudad.
Paramos primero en una pequeña reserva de animales donde pudimos ver y dar de comer a canguros, wallabies (canguros pequeños), y ver koalas, wombat, demonios de tasmania y mucha otra fauna australiana.
Fijaros como asoma la cabeza esta cria de wallabi de la bolsa de su madre.
De alli fuimos a comer algo rapido pero tipico australiano, pasteles y hojaldres de carne, porque a las 6 en punto teniamos que estar en Phillip Island (donde el gran premio de MotoGP) porque a esa hora, puntuales, salen los pinguinos (no tengo dieresis) del mar y comienzan a subir hacia las laderas para reposar despues de varios dias de pesca intensiva.
Y es que es una atraccion muy famosa el acudir al anochecer al mar a ver los desfiles de pinguinos que salen en grupitos del mar, y con su famoso y torpe caminar se empiezan a distribuir por las dunas con arbusto de la zona para, segun la epoca, aparearse, cuidar de las crias o simplemnete descansar despues de la pesca. Esa noche salieron unos 150 pinguinos o algo asi, de la raza enana, y nos encanto. La pena es que no se puedan hacer fotos.
Cuando te marchas de alli te recomiendan mirar debajo del coche por si acaso se te ha metido alguno al calorcito del motor.
A la mañana siguiente amanecio soleado y nos dispusimos a pasar un domingo realmente australiano. Quedamos con Ross y Courtney, su cuñana, en la estacion de Fraiser Street, una de las mas centricas y famosas para quedar. Decir que nos vemos en la estacion y concretamente "Under the clocks", es como quedar en el oso y el madroño de la puerta del sol.
Primero paseamos a orillas del rio Yarra, con el parlamento y otros edificios coloniales en la otra orilla y la gente llenando las terrazas ante la aparicion de algun que otro rayo de sol. El paseo inlcuia pasar por el Rod Laver Arena, las pistas donde se juega el Open de Australia de tenis.
Para terminar en el punto algido, en lo mas autraliano del dia que fue ir al Melbourne Criquet Groung (MCG), el campo mas mitico de la ciudad, a ver un partido de futbol australiano entre los Melbourne Demons y los Sydney Swans.
El MCG se construyo en 1838, aunque se fue aumentando y mejorando en epocas posteriores. Actualmente tiene una capacidad de 100.000 espectadores aunque en los años 70, cuando los controles eran menores, se llegaron a contar hasta 130.000 espectadores en algun partido. Fue el estadio principal de los juegos olimpicos de melbourne de 1956 y todos los grandes partidos de criquet se han jugado aqui, todas las leyendas tienen su homenaje en este estadio, y ha estado siempre en activo excepto en la segunda guerra mundial que se utilizo con propositos militares.
El estadio es impresionante, y habia bastante ambiente ese dia para el partido. Los Melbourne Demons, el equipo de Ross, ganaron varias grandes finales hasta los años 60 y desde entonces y especialmente ahora no estan precisamente en su mejor momento. Llevan dos años seguidos acabando en las ultimas posiciones aunque eso les ha permitido poder llevarse a los mejores jugadores del draft del año siguiente, ya que en futbol australiano se utiliza esa politica para hacer la liga mas equilibrada. Por esa misma razon hay tambien topes salariales para el conjunto de la plantilla.
Con paciencia Ross nos explico las reglas del futbol australiano, mas parecido al rugby que al futbol. Se anota chutando entre los palos, como en rugby. 6 puntos si entra entre los palos centrales, 1 uno entre los laterales. No hay ensayos.
Los partido comienzan mostrando las pancartas que los aficionados preparan para los partidos, conmemorando alguna efemeride o simplemente para animar al equipo. El equipo cuando salta al campo lo hace pasando por debajo de la pancarta, Los Demons visten de azul y rojo y salieron entre la ovacion del publico cantando su himno.
Para nuestra sorpresa, y luego entendimos para la de todo el estadio, en los primeros 22 minutos los demons anotaron 8 goles (48 puntos) y no fallaron ni un solo tiro a palos. Jugaban como si fuera un juego de ordenador, con tiralineas. "Que facil es esto", pensamos, pero ya nos dijo Ross que era la primera vez en la temporada que los veia jugar asi y que el estaba abslutamente alucinado (y encantado).
La paliza fue monumental, en algunos momentos los demons tuvieron una ventaja casi de 100 puntos, algo no visto en toda la temporada. Eso hizo que el partido fuera poco emocionante, pero vimos goles de todos los colores. Al final bajaron algo el piston y acabaron ganando de 73 puntos, 142-69.
Despues del partido tomamos algo caliente para templarnos, nos despedimos de Ross y Courtney y nos subimos al autobus que esa noche nos llevaria hasta Sydney.
La verdad es que era muy emocionante estar por fin en Australia. Yo creo que para muchos es un sueño desde niños el poder ir al otro lado de la tierra, a las antipodas. Entonces pensabas que si ibas a Australia ya no podias ir mas lejos, bueno si, a Nueva Zelanda, pero eso lo sentias casi como ir al fin del mundo o a la luna. Si es que Nueva Zelanda existia realmente.
Al salir del aeropuerto lo primero que notamos fue el frio del invierno en el sur de Australia. El forro polar y la sudadera, tiempo dormidas en el fondo de la mochila, se unieron a gorro y guantes para tratar de reconfortarnos.
Ademas de un pequeñisimo jet-lag, casi mas sufriamos un civilization-lag. Estabamos de nuevo en el primer mundo y era una sensacion familiar pero extraña. De un primer vistazo los australianos parecian gente normal, por supuesto alguno llevaba sombrero tipo cocodrilo dundee, pero andaban como nosotros y no boca abajo o algo parecido.
Otro shock importante fue cuando comenzamos a ver los precios de las cosas. Sabiamos que Australia era mas cara, pero tanto?.
Los alojamientos mas baratos, preparados para gente joven y en dormitorios comunes , rondan los 40 euros por noche los dos. Eso ya es gran parte del presupuesto diario asi que ya contabamos con que en Australia no ibamos a tener mucha intimidad y no podiamos permitirnos habitaciones dobles. Pero cuando llegamos al hotel ya eran casi la 1 de la mañana y al entrar en el dormitorio intuimos en la oscuridad a 8 veintipocoañeros apiñados en 4 literas con cartones de pizza y montañas de ropa por el suelo. No atinabamos a ver nuestras dos literas, solo a un grupo de hooligans en pleno extasis roncador y una gran bandera de Gales que colgaba de una de las literas.
Por primera vez en el viaje me senti mayor. Aquello era demasiado para mi. Mire a Lucia y pude ver lo mismo en su cara. Asi que baje a recepcion y el tipo me dijo "Hay algun problema con la habitacion?" a lo que yo respondi "No, solo que hay 6 cabestros roncando y no soy capaz de ver mi cama entre las montañas de pizza. Podemos hacer un upgrade a dormitorio de 4?". Y asi hicimos.
Todos los alojamientos de este tipo en Australia tienen una gran cocina comun para que la gente pueda cocinarse su propia comida y ahorrar. Asi que cambiamos el habito de comer fuera y recordamos lo que era ir al supermercado a comprar pan, verduras, carne y luego cocimartelas tu. Eso ha hecho que en Australia sea el sitio donde hemos comido mas comida española, todos los dias desayunabamos pan con aceite y tomate.Tambien yo aproveche para recordar lo que era carne de verdad. En Australia hay una ternera buenisima y muy barata. Por supuesto tiene que llevar el sello de "Hecho en Australia". Canguro no probamos, y koala por supuesto tampoco, ni habia.
El hostal estaba en el bario de Santa Kilda. Una zona de playa muy popular en los años 30 que luego entro en decadencia para poco a poco irse repoblando con gente bohemia y ahora ser una zona "cool" de cafes y terrazas. Tiene un playa pequeña, un puerto y muelle con un pequeño kiosko muy emblematico en donde en cierta epoca se recibia a las grandes personalidades que atracaban en Melbourne.
Como deciamos en la epoca de la depresion, en los años 30, se convirtio en la zona de recreo popular y barata de los melbourneses, de esa epoca quedan algunos teatros y un parque de atracciones algo fantasmagorico, el Luna Park.
No hace falta mas de media hora de paseo por la playa y el barrio de Santa Kilda para darte cuenta que es un lugar precioso para vivir. Las casas, los jardines, el mar, una atmosfera tranquila, todo muy limpio y cuidado, es una maravilla.
Desde el barrio se puede ir al centro de Melbourne, a la city, en tranvia. La city, con epicentro en Federation Square, es una mezcla de arquitectura colonial victoriana con rascacielos modernos, grandes avenidas, parques y mucha vida de cafes y restaurantes. Algo mas bulliciosa que Santa Kilda, pero sin grandes atascos, es tambien una zona perfecta para vivir.
La ciudad se establecio en torno al rio Yarra por los primeros colonos, que no eran presos, y tuvo un gran boom a raiz del derscubrimiento de oro en los alrededores. Esto atrajo a riadas de inmigrantes desde la metropolis y a numerosa mano de obra barata desde China. Tanto fue que la inmigracion china fue prohibida y ciertos se crearon ciertos movimientos antichinos, aunque por supuesto la ciudad cuenta con un gran y animado Chinatowm.
Todo esto se puede ver en el museo de la inmigracion. Alli se cuenta la historia de los millones de emigrantes que llegaron a Australia desde todo el mundo a lo largo de los ultimos dos siglos. Se recrea un barco de la epoca para poder ver las duras condiciones del viaje de 6 semanas desde Europa, se conservan cartas y diarios de algunos pasajeros, y se puede ver la evolucion de las politicas inmmigratorias que sufrieron varias fases, algunas de apertura total, otras de "Solo Blancos" o "Solo Britanicos", hasta una actual apertura a cualquier nacion, pero con condiciones y mucho control.
Asi durante los dos primeros dias, desayunabamos pan con tomate hasta quedar exhastos, lo que nos permitia nos pateamos la city de arriba a abajo, algunas veces bajo la lluvia y siempre con frio hasta las 7 de la tarde. Entonces ibamos a Coles, el supermercado de la zona, y comprabamos nuestra cena que nos preparabamos en la cocina del hostal . Australia, y especialmente los estados de Victoria y South Austrlia, son famosos por su vino, asi que algunas noches nos comprabamos una botellita y la verdad es que son muy buenos.
El sabado por la mañana las cosas mejoraban porque habiamos quedado con Ross, un amigo Australiano con el que trabaje en Ericsson en Taiwan. Teniamos un guia local, y de los buenos. Nos reencontramos con Ross, despues de varios años, en el hostal. Y nos fuimos con el fuera de la ciudad.
Paramos primero en una pequeña reserva de animales donde pudimos ver y dar de comer a canguros, wallabies (canguros pequeños), y ver koalas, wombat, demonios de tasmania y mucha otra fauna australiana.
Fijaros como asoma la cabeza esta cria de wallabi de la bolsa de su madre.
De alli fuimos a comer algo rapido pero tipico australiano, pasteles y hojaldres de carne, porque a las 6 en punto teniamos que estar en Phillip Island (donde el gran premio de MotoGP) porque a esa hora, puntuales, salen los pinguinos (no tengo dieresis) del mar y comienzan a subir hacia las laderas para reposar despues de varios dias de pesca intensiva.
Y es que es una atraccion muy famosa el acudir al anochecer al mar a ver los desfiles de pinguinos que salen en grupitos del mar, y con su famoso y torpe caminar se empiezan a distribuir por las dunas con arbusto de la zona para, segun la epoca, aparearse, cuidar de las crias o simplemnete descansar despues de la pesca. Esa noche salieron unos 150 pinguinos o algo asi, de la raza enana, y nos encanto. La pena es que no se puedan hacer fotos.
Cuando te marchas de alli te recomiendan mirar debajo del coche por si acaso se te ha metido alguno al calorcito del motor.
A la mañana siguiente amanecio soleado y nos dispusimos a pasar un domingo realmente australiano. Quedamos con Ross y Courtney, su cuñana, en la estacion de Fraiser Street, una de las mas centricas y famosas para quedar. Decir que nos vemos en la estacion y concretamente "Under the clocks", es como quedar en el oso y el madroño de la puerta del sol.
Primero paseamos a orillas del rio Yarra, con el parlamento y otros edificios coloniales en la otra orilla y la gente llenando las terrazas ante la aparicion de algun que otro rayo de sol. El paseo inlcuia pasar por el Rod Laver Arena, las pistas donde se juega el Open de Australia de tenis.
Para terminar en el punto algido, en lo mas autraliano del dia que fue ir al Melbourne Criquet Groung (MCG), el campo mas mitico de la ciudad, a ver un partido de futbol australiano entre los Melbourne Demons y los Sydney Swans.
El MCG se construyo en 1838, aunque se fue aumentando y mejorando en epocas posteriores. Actualmente tiene una capacidad de 100.000 espectadores aunque en los años 70, cuando los controles eran menores, se llegaron a contar hasta 130.000 espectadores en algun partido. Fue el estadio principal de los juegos olimpicos de melbourne de 1956 y todos los grandes partidos de criquet se han jugado aqui, todas las leyendas tienen su homenaje en este estadio, y ha estado siempre en activo excepto en la segunda guerra mundial que se utilizo con propositos militares.
El estadio es impresionante, y habia bastante ambiente ese dia para el partido. Los Melbourne Demons, el equipo de Ross, ganaron varias grandes finales hasta los años 60 y desde entonces y especialmente ahora no estan precisamente en su mejor momento. Llevan dos años seguidos acabando en las ultimas posiciones aunque eso les ha permitido poder llevarse a los mejores jugadores del draft del año siguiente, ya que en futbol australiano se utiliza esa politica para hacer la liga mas equilibrada. Por esa misma razon hay tambien topes salariales para el conjunto de la plantilla.
Con paciencia Ross nos explico las reglas del futbol australiano, mas parecido al rugby que al futbol. Se anota chutando entre los palos, como en rugby. 6 puntos si entra entre los palos centrales, 1 uno entre los laterales. No hay ensayos.
Los partido comienzan mostrando las pancartas que los aficionados preparan para los partidos, conmemorando alguna efemeride o simplemente para animar al equipo. El equipo cuando salta al campo lo hace pasando por debajo de la pancarta, Los Demons visten de azul y rojo y salieron entre la ovacion del publico cantando su himno.
Para nuestra sorpresa, y luego entendimos para la de todo el estadio, en los primeros 22 minutos los demons anotaron 8 goles (48 puntos) y no fallaron ni un solo tiro a palos. Jugaban como si fuera un juego de ordenador, con tiralineas. "Que facil es esto", pensamos, pero ya nos dijo Ross que era la primera vez en la temporada que los veia jugar asi y que el estaba abslutamente alucinado (y encantado).
La paliza fue monumental, en algunos momentos los demons tuvieron una ventaja casi de 100 puntos, algo no visto en toda la temporada. Eso hizo que el partido fuera poco emocionante, pero vimos goles de todos los colores. Al final bajaron algo el piston y acabaron ganando de 73 puntos, 142-69.
Despues del partido tomamos algo caliente para templarnos, nos despedimos de Ross y Courtney y nos subimos al autobus que esa noche nos llevaria hasta Sydney.
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