jueves, 14 de enero de 2010

Pakse. Wat Phu Champasak

Pakse, en el sur de Laos, es un importante nudo de comunicaciones sin, en principio, nada que ofrecer como ciudad. A lo mejor por esto, porque no nos esperábamos nada, la encontramos extremadamente tranquila y agradable, la gente encantadora, y finalmente nos quedamos 3 días.

Nos alojamos en una pensión bastante básica, pero que mas que una pensión mas bien parecía un zoo. Tenían una especie de cacatúas que hablaban Lao, periquitos, ardillas voladoras y de las de toda la vida, peces, perros y gatos. Lucia por supuesto estaba feliz.

A unos 80 km al sur de Pakse se encuentra un pueblo todavia mas pequenyo, Champasak.

Allí nos dirigimos a ver el Wat Pho Champasak, un templo Khmer varios siglos anterior a Angkor Wat, pero que ya muestra alguno de los elementos arquitectónicos que luego se sublimarían allí.


De los khemeres hablaremos mucho cuando lleguemos a Camboya. Fue el mayor imperio del sudeste asiático que se extendió por lo que hoy es Camboya y partes de Tailandia y Laos, conocido por haber construido Angkor Wat, el templo mas grande del mundo.

En un momento del camino a Champasak vimos que se acercaba una furgoneta hacia donde nosotros estábamos parados. De repente veo que Lucia me empieza a hacer gestos y a decirme "El copiloto, el copiloto, no te pierdas al copiloto...".

Muerto de curiosidad me acerque a comprobar que sucedía, y efectivamente, el copiloto merecía la pena. Era un monje budista, algo mayor, con su túnica azafrán reglamentaria, pero con gafas de sol ultimo modelo y sacando medio brazo del coche con un pitillito encendido.

Me acerque a el, le salude con respeto en Lao y le pedí una foto. El acepto encantado, poso y luego le enseñe la foto y nos reímos. Cuando me iba a marchar vi que echaba mano a su bolso, así que espere. De allí saco unas pulseras, de hilo de colores que utilizan los monjes para bendecir. Entonces me hizo un gesto, acerque el brazo y me las ato en la muñeca con cuidado. Después empezó a bendecirme (eso espero) brazo arriba, brazo abajo durante 20 0 30 segundos. La gente ya se acercaba a ver que pasaba. Cuando termino le di las gracias y me marche con mis pulseras bendecidas que todavía llevo.

Un rato después llegamos a Wat Pho Champasak. El complejo estaba construido debajo de una montaña que los khmeres consideraban sagrada puesto que el pico hacia una forma que se asemejaba a un Linga (falo representación del dios hindú Shiva) y de la que además bajaba un manantial.


A la entrada del complejo había 3 barays. Los barays eran lagos artificiales que eran habituales en todas las ciudades y construcciones khmer, pues eran unos grandes ingenieros hidráulicos. Estos lagos eran reservas de agua. Su gran capacidad para gestionar el agua fue el hecho en el cual fundamentaron los Khmer su expansión pero por otro lado finalmente causo su declive cuando llego a tal nivel de complejidad que no eran capaz de mantenerlos.

A la orilla de este lago estaban los restos de un antiguo poblado khmer.

Después se avanzaba por un camino flanqueado por una hilera de pilotes de piedra hasta la llegada al complejo religioso, distribuido en 6 terrazas.

En las primeras se encontraban los restos de dos edificios, no se sabe si palacios o monasterios y continuando por las empinadísimas escaleras flanqueadas por jacarandas se llegaba a las ruinas del templo principal.

En el bosque de alrededor se pueden encontrar restos de otras construcciones derrumbadas y piedras talladas con imágenes o con escaleras que ya conducen a nada esparcidos por el suelo.

Wat Phu Champasak es patrimonio de la humanidad desde 2001, algo quizás excesivo en mi opinión, y desde entonces están metiendo dinero para restaurarlo pues esta en un estado bastante precario.

Laos tiene solo dos lugares patrimonio de la humanidad, la ciudad de Luang Prabang y este antiguo centro Khmer.
El templo era originalmente hinduista, si bien posteriormente fue convertido en budista. Todavía hoy sigue siendo un templo importante cuya fiesta grande sucede en Febrero y a la que llegan peregrinos de todo el país.

Después de esto regresamos a Pakse y al poco se puso a diluviar como diluvia por estas tierras que caen jarras de agua. Así que nos dimos un masaje tradicional Lao y nos retiramos a nuestra pensión-zoo.

lunes, 11 de enero de 2010

Estamos en Camboya

Llegamos anoche a Phonm Penh, la capital.

Manyana salimos hacia Kep.

Nong Khiaw - parte 3

El dia 31 por la manyana nos levantamos pronto y quedamos para desayunar con Pierre. Despues de un largo desayuno fuimos a dar un paseo en busca de las cuevas de Pha Tok, que estaban a un par de kilometros o tres .


Estas cuevas habian sido utilizadas por los lugarenyos para esconderse durante los bombardeos, y no se si entendi correctamente, que habia servido para esconder el gobierno de la region.

Al legar a las cuevas habia una pequenya caseta de bambu con el cuidador y su hijo, si bien ese dia como era fiesta se la habian unido 5 o 6 companyeros de colegio. Estos ninyos fueron nuestros guias y nos llevaron a las maltrechas cuevas (habia pocas estalactitas y no quedaba una sana) metiendo se por mil y un recovecos y cursos de agua por los que casi no cabiamos para seguirles.


Despues nos dirijimos de vuelta a Nong Khiaw y en el camino pasamos por un pueblo que estaban celebrando la Nochevieja de manera anticipada. Por supuesto nos invitaron a la fiesta y alli que nos fuimos. A Pierre no hacia falta darle muchas palmas para que se arrancara a bailar y a nosotros tampoco, asi que alli estuvimo tomando algo y bailando con los del pueblo varios de los cuales iban ya bastante perjudicados por el Lao Lao casero.


Cuando la cosa ya se calentaba demasiado nos marchamos casi entre agarrones, porque ademas teniamos la otra Nochevieja por la noche. Y alli les dejamos con su fiesta, que ademas tenia karaoke.

Descansamos un rato y nos preparamos para la fiesta en casa de Home que empezaba a las 7.


Llegamos a su casa un poquito mas tarde y ya casi habion llegado todos. Que yo recuerde estaban sus padres, por lo menos dos hermanos y una hermana, algunos cunyados, primos, sobrinos y otros que llamaba solo parientes.

Habian preparado brochetas de carne con verdura a la parrilla.La carne la ponia Pierre y nosotros compramos 2 cajas de cervezas. Nos presentamos a toda la familia y  poco mas hablamos con casi todos porque solo hablaban ingles Home y su hermano. Home nos presento y dijo que habiamos colaborado con 2 cajas de cerveza a lo cual aplaudieron.

Empezo la fiesta. Los pinchitos corrian como la espuma y sobre todo la cerveza. Te van llenando medio vasos y te lo dan, lo cual en principio no debes rechazar y debes bebertelo de un trago brindando con Feliz Anyo Nuevo (Sabai dee PiiMai). Nosotros haciamos lo mismo, llenandoles los vasos y ofreciendolos con el saludo Lao. Yo al principio los llenaba demasiado. Me di cuanta cuando la madre de Home me miro como diciendo "Como me voy a beber yo esto?", pero al final lo apuro de un trago y siguio bailando. Menuda marcha tenia.

Y asi estuvimos hasta las doce, comiendo bebiendo y bailando canciones Lao, algunas sobre la resistencia a los americanos nos contaron.

Un poco antes de las 12 aparecio de repente un tio alto con cara de occidental que se puso a bailar como un loco y a reirse con ellos. Parecia que hablaba Lao. 

Se llamaba Franki. Era de Perpignan, llego con 18 anyos y se quedo. Ahora tiene 42, asi que lleva 25 entre Laos y Thailandia.

Como despedida  nos cantaron una cancion (Tipo "algo se muere en el alma ..." pero en folclore Lao) y nos fuimos todos a la cama.

Yo no me lleve la camara pero Pierre si. Cuando me pase las fotos subire alguna de la Nochevieja.

 A la manyana sigiuente cogimos el autobus de nuevo a Luang Prabang. Hicimos noche alli.


Luego cogimos de nuevo el terrible autobus de Luang  Prabang a Vientianne. 9 horas de curvas. Alli coincidimos con Carlos y Cristina, de Alicante , con los que luego fuimos a cenar en Vientianne.
Tambien coincidimos con una pareja alemana , casi octogenaria, que viajaba como dos chavales, con mochilas y  sin reserva de alojamiento.

Era tarde, todos los alojamientos parecian llenos en Vientianne, asi que Carlos y yo nos pateamos todas las pensiones buscando habitacion para los 6. Encima a los senyores habia que buscarsela barata, 25 dolares decian que era carisismo.


Al dia siguiente cogimos otro autobus, este era con literas, hacia Pakse, en el sur, otro viajecito de 12 horas.

Y asi nos recorrimos Laos de Norte a Sur en 3 dias en autobus .
.

jueves, 7 de enero de 2010

Nong Khiaw. Parte 2

Llegamos a la aldea Hmong al atardecer. Era preciosa, metida entre montanyas y llena de flores de pascua de rojo intenso.

Como he dicho los Hmong son una etnia originaria de Tibet, muy estrictos con sus tradiciones tienen por esto problemas con el gobierno de Laos.

Los Hmong siempre se casan entre ellos, y es costumbre que la mujer se vaya a la aldea del marido a vivir con la familia de este. Incluso aunque enviude no puede regresar a su aldea. Esta practica es comun entre varias etnias de alli y a a raiz de esto Home nos conto la historia de sus padres, que es durisima.

La madre de Home es de Nong Khiaw, mientras que el padre es de una aldea mucho mas pequenya y retirada en el monte. Como es tradicion cuando se casaron se fueron a vivir a la aldea del padre, a pesar de que no tenia a penas caminos y servicios.
Tuvieron dos hijos. Un dia los hijos enfermaron, y dada la falta de asistencia medica en su aldea en unos dias murio el hermano mayor por la manyana y el pequenyo ese mismo dia por la tarde.

Los padres quedaron tan impresionados que decidieron regresar a la aldea de la madre en donde los hijos tendrian mas facil asistencia medica en caso de problemas. Despues tuvieron, que yo conociera, por lo menos 4 hijos mas.

Entre los Hmong tambien es legal el rapto de mujeres. Dicho sea de otra manera si a ti te gusta una chica del pueblo pero ella te da calabazas, te juntas con unos amigos, la raptas, la llevas a un lugar escondido durante una noche, y ya tiene que casarte contigo. Terrible. Es una costumbre que poco a poco se esta viendo peor por razones obvias. Los Hmong son animistas, pero creen en la reencarnacion. Tambien creen en el hombre lobo.

A raiz de esto comentar, como me recordo mi primo Mano,  que en esta zona fronteriza con Vietnam, se dice que vive todavia uno de las especies de yeti, el Nguroi Rung . Digo especie porque no solo "existe" el Yeti mas famoso, que es el de los Himalayas, tambien tenemos los BigFoot  o Sasquatch en EEUU, los Almas en Mongolia, Chuchunaa la zona de Siberia, el Orang Pengde en Sumatra (este mas pequenyito), etc.

No estoy de broma si digo que si llego a venir aqui solo me hubiera ido un par de dias a seguirle la pista al Mono grande, pero creo que a Lucia no le apetecia mucho.


Dimos una vuelta por la aldea. Pegada a esta habia otra aldea Khmu. Era curioso porque en la aldea Khmu los ninyos se te tiraban encima a que les hicieras monerias, y en cuanto cruzabas a la Hmong los ninyos te miraban desde lejos muy tranquilitos.

En la foto estamos rodeados de Khmu, en el dia de mercado. La carretera habia llegado hacia 6 meses.

Nos sacaron una cena pantagruelica y nos fuimos a dormir a unas cabanyas que acababan de hablitar con el lavabo de la foto. Antes se dormia con familias, pero como tienen tantos hijos y duermen todos en la unica estancia,  la verdad es que era una molestia.

Por la noche dormimos regular porque habia mucho follon. Gente hablando y tambores y canticos en alguna casa cercana.

Por la manyana nos aseamos en el canyo y fuimos a desayunar.
Nos sacaron cafe, sopa de fideos y de repente vemos a un ninyo que se va a un estanque que tienen alli y se pone a sacar peces. Peces para desayunar? Si, si, son para vosotros.

Al final les pedimos que por favor solo nos sacaran 2, y que los hariamos a la brasa en la fogata que teniamos. Y asi desayunamos cafe con sopa y pescado a la brasa cocinado por Home.

Los tambores y canticos de la noche eran porque habia muerto una anciano de la aldea. Al rato nos dijo Home iba a hablar con la familia del difunto para ver si  podiamos ir a presentarles nuestros respetos.



 Fuimos a la casa del difunto. Todo el pueblo se arremolinaba a la entrada de la casa. El muerto estaba con el traje tradicional subido en alto para que la gente lo pudiera ver. No lo pueden enterrar hasta que lo hayan visto todos los vecino y familiares, incluso aunque para esto tarden 4 o 5 dias. La familia ademas, tiene que dar de comer a todo el que se acerque, es por esto que casi todos colaboran con pollos, verdura o dinero. Cuando llegamos estaban churruscando la piel de un cerdo recien muerto (como Igor) y raspando lo quemado con un cuchillo, que imagino seria para dar de comer a los invitados.

Una vez terminado este ritual lo llevan a enterrar al bosque, no tienen cementerio. Eligen un lugar que parece propicio y entonces tiran un huevo al suelo. Si no se rompe quiere decir que no es el lugar indicado y que el difunto no descansaria en paz. Si se rompe, es el lugar adecuado y proceden a enterrarlo.


Nos marchamos de la aldea Hmong, atravesando la Khmu, camino de otra aldea, en este caso Lao donde comimos. De menu, el arroz pegajoso y sorpresa, las algas secas del Mekong con sesamo, tomate y ajo que veiamos puestas a secar en las carreteras. Las probamos y ... buenisimas!

Alli nos esperaba el padre de Home, que nos llevo en barca de vuelta a Nong Khiaw.

Al finalizar la excursion, Home nos invito a pasar la Nochevieja en su casa con su familia a lo que accedimos encantados.

miércoles, 6 de enero de 2010

Norte de Laos. Nong Khiaw - Parte 1

Llegamos a Nong Khiaw, en el norte de Laos a orillas del rio Nam Ou, desde Luang Prabang. Llegamos  a mediodía con la duda de si quedarnos allí o subir una hora río arriba hasta Nong Nga, que aparentemente tenia mas que ofrecer y a donde va la mayoria de la gente.


Dimos una vuelta por el pueblo. Parecía muy tranquilo, con solo un restaurante y alguna casa de huéspedes. Después de venir de Luang Prabang nos parecio muy interesante. Ademas leímos en un cartel que normalmente todo el mundo pasa de largo de allí para ir al pueblo de mas arriba que tiene mas marcha y que desde hace un anyo están tratando de que la gente se quede mas en el pueblo para conocer los alrededores mucho menos explotados que en Nong Nga.


Nos convencieron. Cruzamos el puente hacia la zona donde había algún alojamiento mas y hablamos con un chico de una agencia local (solo habia dos, una local y otra estatal) para hacer un trekking de dos días durmiendo en aldea. El guía se llamaba Home, siempre habia vivido en el pueblo menos 3 anyos que paso en Vientianne como monje budista, de los 15  los 18 anyos. Nos conto que de ninyo recordaba que llegaban al pueblo extranjeros de pelo largo y barba y que las familias les decían que no se acercaran a ellos porque los podían matar, en recuerdo de la guerra con EEUU que duro hasta mediados los 70.

Esta zona sufrio bombardeos e incursiones americanas. Incluso hoy en dia el gobierno Norteamericano tiene asignado presupuesto para buscar desaparecidos en combate (MIA en ingles) en esta zona. LAs familias recurren en casos a videntes para localizar los huesos entre los bosques y la jungla.


A la manyana siguiente comenzamos el trekking a las 9 de la manayna. Salimos junto con Paz, la chica chilena con la que compartimos la Nochebuena, y con Pierre, suizo que ya había estado por la zona en bicicleta y ahora quería unirse al trekking.

Fuimos en furgoneta hasta una aldea en donde comenzaba nuestra ruta . El camino discurría entre arrozales, si bien al estar en estación seca no tenia todo su característico color verde intenso sino mas bien marrón.


Los campos de arroz son trabajados por varias familias. Cada una de ellas tiene una caseta de bambú en donde descansan en las horas de mas sol, comen, guardan aperos o duermen si el campo les pilla muy lejos de la aldea. Se puede por tanto saber cuantas familias comparten un campo por el numero de casas.

Lo normal es que haya una cosecha de arroz al anyo coincidiendo con el monzon y que sirve para autoabastecer a la familia. Lo que ocurre es que el método tradicional de rotar o ampliar la tierra es el de tala y quema por lo que los bosques de Laos, originalmente los mas ricos de la zona,  estaban disminuyendo cada vez mas por estas practicas.

Para evitar esto el gobierno esta facilitando sistemas de irrigacion para que de esta manera se puedan dar dos cosechas al anyo, siendo la segunda para venta, a condición de terminar con las costumbres de tala y quema. Todavía se utiliza el búfalo de agua para arar, si bien ya se ven mulas mecánicas, chinas que son mas baratas,  por la zona. Nos decían que son mejores pero es una pena porque no tienen babys como los búfalos.

Los campos son propiedad privada de la familia y no reparten nada con la de al lado. (Home decia que eran unos comunistas especiales y se reia) . Eso si, las familias se ayudan todas en las labores de siembra, transpante (una vez sembrado y crecido en algunas partes lo trasplantan a mano en ramilletes planta a planta), recogida y obtención del grano.

Hacia mucho calor y Home, nuestro guia, iba con cazadora. Se lo comente y me dijo que es que a las chicas no les gusta que te pongas moreno (ya se porque te saliste de monje tunante,  pensé yo).


Tras unas 3 horas de camino llegamos a una aldea Khmu, una de las etnias mas numerosas de Laos.  Esta aldea en concreto esta muy integrada en la vida de la ciudad  pero no lleva mas que 6 meses recibendo visitas de excursionistas por lo que todavía se sorprenden y se muestran muy amables y curiosos. En este pueblo vivía el tío abuelo de Home al que fuimos a ver y estaba haciendo una escalera de bambú utilizando como martillo una bomba pequenya de la guerra con los americanos.


La gente de las aldeas  se construye casi todo ellos mismos. Casas de bambú y palma, esta etnia las construye siempre en alto, que hay que renovar cada 3 anyos, las maquinas para trabajar el algodón, hacen pólvora, escopetas, lo que sea. Cuanto mas aisladas mas autoabastecidas.



Tuvimos la suerte, de verdad que no estaba preparado, de participar en una ceremonia Bassi ya que uno del pueblo había estado enfermo y quería celebrarla para agradecer que ya estaba curado.


Subimos a su casa nosotros y medio pueblo, incluso gente de otras aldeas. Sacaron sus típicas mesas de mimbre con comida y algunas ofrendas. La familia dio un discurso en su idioma y después nos agarramos todos las manos y recitaron m'as. Al momento empezaron a sacar hilos de algodón que se ponían de pulseras. Primero al a familia organizadora, luego a nosotros, y luego todos con todos mientras decían algo así como "Que tengas salud, suerte y larga vidaaaa (pegaban un gritito)"'.


Acabamos cada uno con 10 pulseras que no te podías quitar en 3 días para que hiciera efecto.

De ahí pasamos a la comida. Sacaron arroz pegajoso (una variedad de arroz) en las cestas típicas de mimbre. Este arroz se hace bolitas y se utiliza como pan para mojar con todo. Despues ensalada típica picante lao, en este caso nos toco con pescado crudo, del que lógicamente huimos (por suerte no llevaba piel de bufalo seca, muy habitual), y  pollo.


Para beber alguna cerveza y Lao Lao casero a granel que toman antes, durante y después de la comida (yo trataba de explicar que yo solo lo tomo después de comer pero alli nadie hablaba ingles).



El Lao Lao se les sube rápido y se iban animando cada vez mas. De vez en cuando la casa crujía porque eramos como 30 y estábamos sobre 4 pilotes, y se partian de risa (yo no tanto porque pensaba que nos veníamos abajo en cualquier momento).

Se podían sacar fotos, pero nunca por encima de sus cabezas me dijo Home.


Después de la comida llego la música. Sacaron tambores y empezaron a cantar y a bailar . Al final acabamos nosotros bailando también (me inmolo con la foto mía bailando).

Después de mas de una hora de jolgorio nos teníamos que ir para llegar a la siguiente aldea, y allí les dejamos cantando y bailando.

El duenyo de la casa, completamente borracho, bajo con nosotros y nos contó que quería construir una casa para turistas en donde aprendieran los oficios de allí.

Nos dijo que teníamos que volver, nos llevo al sitio donde quería hacerlo y nos dio mil besos y abrazos. Luego se tomo unas raíces de tamarindo, para la resaca dijo, y nos dio otras a nosotros.


Salimos de la aldea y pegada a esta había otra pero de la etnia Hmong .Esta etnia es originaria del tibet del que huyo durante la ocupación china, hablan otra lengua completamte distinta y al contrario que los Khmu construyen las casa en el suelo.

Los Hmong son muy cerrados con sus costumbres y estan en pie de guerra contra el gobierno de Laos porque los quiere reubicar y tocar algunas de sus tradiciones.

Atravesamos la aldea  saludándoles y algun ninyo que otro nos lloraba si le mirábamos. La aldea donde ibamos a dormir era también Hmong. pero situada a mas altura.

Dos horas despues llegamos a la aldea Hmong ...




Continuara ..

martes, 5 de enero de 2010

El mercado de Indiana Jones I

Para todos los seguidores de la saga, especialmente Javi, contaros que he encontrado el primer mercado Indiana Jones del viaje.

Donde menos lo esperaba encontrar, en Vientianne, en el mercado de la mañana, en el que ya había estado y pasado de largo de esa zona, vi una caseta que ponía algo como arte de las tribus. Casi no pensaba entrar porque cuando te lo anuncian es que son todo puestos de telas iguales, sin gracia y caras. Pero me acerqu'e.

Eran todo señoras, ninguna hablaba ni una sola palabra de ingles y vendían sobre todo plantas y semillas medicinales bastante raras pero también cuernos de cabra, búfalo, uñas, garras, cabezas de mono y figurillas y amuletos extraños que daban bastante miedo.

Hombres pequeñitos embarazados, manos huesudas que sujetaban como una piedra, y el que mas miedo daba que era una especie de bebe esquelético de dos cabezas. Yo le preguntaba que para que servia el bebe de dos cabezas, y se reían y hacían como un embarazo y luego dos cabezas. Estaban hechos bastante burdamente.
También tenían morros de elefante que los quitaron cuando saque la cámara y como digo uñas de todo tipo, reptiles secos, huesos de varios tamaños, etc.

No pude resistirme a comprar 2 amuletos, pero la mano huesuda y el bebe de dos cabezas daban tanto miedo que no fui capaz.
O no?,  y a lo mejor puede que recibáis por Reyes una mano huesuda.... te gustaria Peri?

sábado, 2 de enero de 2010

Luang Prabang

Son las seis, amanece en Luang Prabang.





El mercado de fruta, verdura y animales lleva ya mas de una hora puesto. Allí se pueden encontrar todos los productos que la gente trae del campo, ademas de arroz, algas, pollos, patos o ranas. Todo lo necesario para preparar los platos tradicionales Lao.

La gente de los puestos bosteza e incluso echa una cabezada si no vienen clientes.




De repente de todas las partes del pueblo llegan sonidos de tambores. Provienen de las decenas de Wat o templos monasterio que se reparten a lo largo del río, el centro de la ciudad y de todos sus caminos.

Son los monjes llamando al ritual diario de la limosna.



Rápidamente la gente del pueblo se prepara para acudir a la llamada. Se sientan en el suelo a lo largo de las calles del pueblo con sus mimbres llenos de arroz, fruta , carne o verduras.




Sobre las 6:20 salen los monjes de los Wat con su pequeña cesta a recoger su limosna diaria que sera todo lo que obtengan para comer ese día.




La gente los recibe de rodillas, los saluda con respeto y devoción e introduce un punyado de arroz, una fruta o un trozo de pescado en las cestas de cada uno de ellos. Muchos de los monjes son ninos, y como tales para ellos siempre hay una chocolatina o un caramelo que no hay para los mayores.




Los monjes no cambian el gesto, serio y casi altivo.



Y tras recorrer la fila de personas que les obsequian y veneran con comida se retiran a su Wat a comer.

 Según la tradición deberían invertir 5 o 15 minutos conversando con la gente del campo para trasmitirles las enseñanzas de Buda o cualquier cita importante que hayan podido estudiar en los últimos días. Pero no siempre lo hacen.


En los numerosisimos Wat de Luang Prabang viven comunidades de monjes consagrados a la vida monástica o simplemente niños de familias de pocos recursos a los que sus padres envían para que tengan la mejor educación posible. También muchos hombres deciden pasar alguna temporada de su vida en un Wat como parte de su formación espiritual y personal. Los Wat de Laos tienen todos la misma arquitectura característica y en cada pueblo Lao existe uno erigido entre todo el pueblo.



En el centro del pueblo situado en la confluencia de los rios Mekong y Nan Khan y compuesto por viejas mansiones coloniales francesas que compiten en grandiosidad la actividad es incesante, pero calmada. En el rió las barcas de pescadores acaban de salir a pescar o a sumergirse en busca de las algas del Mekong que luego secaran al sol con sésamo, ajo y tomate.




Todo lo que acabo de contaros es el espíritu de Luang Prabang y así se podría encontrar hace probablemente 10 años. 

Lamentablemente todo esto ha sucumbido al turismo de masas que vienen principalmente de los Benidorm de Tailandia y si bien ha hecho que el pueblo tenga dinero para remodelar todos sus Wat y mansiones, estas se han convertido en restaurantes de lujo, agencias de viaje, galerías de arte. vinotecas y tiendas de artesanía para gente muy pudiente.

Los turistas llegan por miles y los lugareños se preparan de todas las maneras para conseguir que vayan a su restaurante o a su agencia de viajes o a su tienda.

Nos llevamos una decepción al ver lo exageradamente turístico que era Luang Prabang e incluso pensamos en irnos de Laos hacia Vietnam.

Pero si consigues evadirte de todo esto y buscar algún rincón tranquilo en la ciudad te darás cuenta que probablemente Luang Prabang es uno de los lugares mas bellos de Asia.


Coincidió que llegamos allí el día de Nochebuena. Para hacer una pequeña celebración nos juntamos con Paz, una chica de Chile, Marina, de Italia, y Hem e Idonka de Belgica y Republica Dominicana. Cenamos sencillo al lado del Mekong y brindamos con Cerveza BeerLao (por cierto deliciosa). De los licores de reptiles mejor pasamos.



Los días siguientes fuimos a visitar la ciudad y tambien visitamos unas cuevas cercanas y unas cataratas. El trayecto en barco fue precioso pero al llegar a los sitios te tenias que pegar codazos para poder ver las cosas, era como un parque de atracciones.




En las cuevas había muchos niños con pajaritos en jaulas de bambú minúsculas para que los compraras y los liberaras, las verdad es que era una pena por los pájaros y sobre todo por los niños .



Paramos en un pueblo donde destilan el Lao Lao (Whisky de arroz), al que le pegan que no veas por aquí. Pero ese pueblo era un tenderete constante de tiendas para guiris. (Si bien el embarcadero era muy bonito)


Las cataratas eran espectaculares, con pequeños lagos de color turquesa, pero todo masificado y montado de manera artificial.



La mayoría de las noches pasamos de los restaurantes de lujo y nos fuimos al mercado de comida local en donde tienes todo tipo de pinchitos a la brasa y si eres mas arriesgado especialidades locales.




Y así resumimos nuestra estancia en Luang Prabang que si bien nos gusto a ratos, casi deseamos salir huyendo cuanto antes a un sitio mas tranquilo, y vaya si lo hicimos.